Programas de puntos y millas: cuándo realmente valen la pena en Colombia

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Cada vez que un banco lanza una tarjeta nueva, el bono de bienvenida en millas o puntos suele ser el primer argumento de venta. Pero ese bono no dice nada sobre la cuota de manejo que vas a pagar cada mes ni sobre qué pasa si no cancelas el total de tu saldo. Antes de elegir una tarjeta por sus puntos, vale la pena entender cómo funciona realmente el programa detrás.

Respuesta rápida: un programa de puntos o millas vale la pena si el valor de lo que puedes redimir supera lo que pagas en cuota de manejo, y si nunca dejas que el interés de la tarjeta se coma esa ganancia. Para la mayoría de personas con gasto moderado, los puntos bancarios (Puntos Colombia, Puntos BBVA) son más fáciles de aprovechar que las millas de aerolínea.

Puntos bancarios: Puntos Colombia y Puntos BBVA

Puntos Colombia es el programa más grande del país. Acumulas 1 punto por cada 700 pesos en compras con tu tarjeta Bancolombia o en comercios aliados como Éxito y Carulla. Al momento de redimir, cada punto equivale aproximadamente a 7 pesos en el catálogo, en viajes o en comercios aliados. Eso significa que, en la práctica, estás recibiendo de vuelta cerca del 1% de lo que gastas.

Puntos BBVA funciona de forma parecida: acumulas puntos por cada dólar facturado (más puntos si tienes categoría Platinum, Infinite o Black) y los conviertes directamente en dinero hacia tu propia cuenta o hacia comercios aliados, sin pasar por catálogos de canje complicados.

Para quién funciona mejor: personas con gasto variado en el día a día (mercado, gasolina, suscripciones) que no necesariamente viajan seguido. La gran ventaja es la simplicidad: no dependes de disponibilidad de cupos en vuelos ni de convertir puntos a otra moneda para que tengan valor.

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Millas de aerolínea: LifeMiles, LATAM Pass y ConnectMiles

LifeMiles (Avianca), LATAM Pass y ConnectMiles (Copa) funcionan distinto. Tarjetas como la Avianca LifeMiles de Bancolombia dan hasta 2 millas por dólar en compras con Avianca y comercios aliados, 1.5 millas en compras internacionales y 1 milla en el resto. La tarjeta LATAM Pass de Banco de Bogotá sigue una lógica similar con su propia aerolínea.

El valor de una milla es más volátil que el de un punto bancario: puede rendir mucho si la usas en la ruta y temporada correctas, o muy poco si la cambias por lo primero que encuentras. LifeMiles, por ejemplo, señala en su propio portal una equivalencia cercana a 3.5 dólares por cada 1.000 millas cuando conviertes desde Puntos Colombia, aunque la tasa varía según la TRM del día.

Estas tarjetas también suelen exigir un consumo anual mínimo (por ejemplo, facturación superior a 7.000 dólares o su equivalente en pesos) para mantener la cuota de manejo en cero y renovar el estatus elite. Si no llegas a ese consumo, terminas pagando una cuota de manejo alta solo por acumular millas que quizás nunca uses.

Para quién funciona mejor: viajeros frecuentes de una aerolínea específica, que ya tienen planeado usar esas millas y que gastan lo suficiente para no pagar cuota de manejo.

Diferencias clave

Programa Valor aproximado por unidad Facilidad de canje Riesgo principal
Puntos Colombia ~7 pesos por punto Alta: catálogo amplio, comercios cotidianos Vencimiento entre 12 y 14 meses si no los usas
Puntos BBVA Variable, se convierte en dinero Alta: devolución directa a la cuenta Depende de categoría de tarjeta
LifeMiles / LATAM Pass / ConnectMiles Variable, depende de ruta y disponibilidad Media: necesitas cupos de vuelo Consumo mínimo anual para evitar cuota de manejo

Una tabla como esta solo sirve como punto de partida. El verdadero cálculo lo haces tú, comparando lo que te cuesta la tarjeta contra lo que efectivamente vas a poder redimir.

Cómo saber si te conviene según tu situación

  • Si vuelas con Avianca, LATAM o Copa al menos una o dos veces al año y tu gasto mensual ya supera cómodamente el mínimo para eliminar la cuota de manejo: una tarjeta de millas tiene sentido, porque terminas acumulando algo que ibas a comprar de todas formas.
  • Si tu gasto es variado y no tienes una aerolínea fija: los puntos bancarios como Puntos Colombia o Puntos BBVA son más prácticos, porque los rediimes en lo que necesitas sin esperar a viajar.
  • Si sacaste la tarjeta solo por el bono de bienvenida y no cumples el consumo mínimo de renovación: revisa cuánto te cuesta la cuota de manejo el próximo año. Si ese costo supera lo que valen las millas que realmente vas a usar, no te conviene mantenerla.
  • Si sueles diferir compras o no pagas el total de tu saldo cada mes: ningún programa de puntos compensa el interés que se cobra sobre el saldo pendiente, que puede acercarse a la tasa de usura vigente. Ahí el programa deja de ser una ganancia y se convierte en una distracción sobre un problema más grande.

El cálculo que debes hacer antes de decidir

Toma la cuota de manejo anual de la tarjeta y divídela entre el valor aproximado de cada punto o milla (7 pesos para Puntos Colombia, o el valor por milla que te dé el programa de la aerolínea al momento de redimir). Ese resultado es la cantidad de puntos o millas que necesitas generar solo para empatar el costo de tener la tarjeta. Si tu gasto anual proyectado no llega a esa cifra con comodidad, el programa no te está dejando nada extra: solo estás pagando por participar.

Un ejemplo concreto: si una tarjeta cobra 25.000 pesos de cuota de manejo al mes cuando no cumples el consumo mínimo, eso son 300.000 pesos al año. Con Puntos Colombia, a 7 pesos por punto, necesitarías acumular más de 42.000 puntos solo para cubrir ese costo, lo que implica un gasto cercano a 30 millones de pesos en el año. Si tu facturación real está muy por debajo de esa cifra, la tarjeta te está costando más de lo que te devuelve.

Antes de aceptar la próxima oferta de tarjeta con bono de millas, pide el detalle de la cuota de manejo, el consumo mínimo de renovación y la tasa de interés si no pagas el total. Con esos tres datos en la mano, la decisión deja de depender del bono llamativo y pasa a depender de tus propios números.

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