Cada año, entre enero y febrero, millones de colombianos reciben la consignación de sus cesantías en el fondo correspondiente. La pregunta que surge de inmediato es si conviene retirarlas para usarlas o dejarlas quietas generando rendimiento. La respuesta no es la misma para todos, y depende de factores muy concretos de cada situación financiera.
Qué son realmente las cesantías y cómo funcionan
Las cesantías son un ahorro obligatorio que el empleador consigna anualmente en un fondo a nombre del trabajador, equivalente a un mes de salario por cada año trabajado. Su propósito original es servir como respaldo económico en caso de quedar desempleado, aunque la ley permite retirarlas para fines específicos como educación, vivienda o mejoras del hogar.
El dinero depositado en el fondo de cesantías genera un rendimiento anual, que aunque no es muy alto comparado con otros instrumentos de inversión, sí representa una ganancia real frente a dejar el dinero completamente quieto sin ningún propósito.
Cuándo retirarlas tiene sentido real
Retirar las cesantías no es una decisión que deba tomarse solo porque el dinero ya está disponible. Hay situaciones concretas donde el retiro tiene una justificación financiera sólida:
- Cuando se van a usar para pagar cuota inicial de vivienda o abonar a un crédito hipotecario activo
- Cuando se requieren para estudios propios o de los hijos, con la documentación correspondiente
- Cuando existe una deuda costosa, como una tarjeta de crédito con intereses altos, que el retiro de cesantías puede saldar por completo
- Cuando se trata de una mejora estructural de vivienda con soportes válidos ante el fondo
Otras noticias: Te reportaron en Datacrédito por una deuda de $80.000: así puedes resolverlo
Cuándo conviene dejarlas en el fondo
Dejar las cesantías quietas también tiene sentido en ciertos escenarios, especialmente cuando no hay un destino claro y justificado para el dinero. El fondo sigue generando rendimiento, y retirarlas sin un propósito específico solo para tenerlas disponibles puede terminar en gastos no planificados que diluyen el ahorro acumulado.
| Escenario | Retirar | Dejar en el fondo |
|---|---|---|
| Deuda de tarjeta con interés alto | Conviene, reduce el costo financiero total | No conviene, la deuda crece más rápido que el rendimiento |
| Cuota inicial de vivienda | Conviene, es uno de los usos permitidos por ley | No aplica si ya se tiene el dinero por otra vía |
| Sin destino claro o urgente | No conviene | Conviene, sigue generando rendimiento |
| Emergencia médica familiar real | Puede justificarse según el fondo | Depende de la urgencia del caso |
Qué pasa si las retiras sin un motivo válido
Es importante tener claro que el retiro de cesantías para fines distintos a vivienda o educación requiere soportes específicos ante el fondo, ya sea el Fondo Nacional del Ahorro o un fondo privado. Retirarlas sin cumplir los requisitos puede generar que el monto retirado sea considerado como ingreso gravable, lo que afecta la declaración de renta del trabajador en el siguiente periodo.
Además, las cesantías mal retiradas pierden su función original de respaldo ante el desempleo. Si en algún momento el trabajador pierde su empleo y ya no cuenta con ese ahorro, queda en una posición financiera más vulnerable de la que tendría si hubiera mantenido el fondo intacto.
La decisión de retirar o dejar las cesantías debería basarse siempre en un cálculo concreto: comparar el costo de una deuda activa o la necesidad real frente al rendimiento que se pierde al sacar el dinero del fondo. Cuando no hay una necesidad clara y justificada, dejarlas quietas suele ser la decisión que más cuida el bienestar financiero a mediano plazo.